Una serie de cosas me llevaron a conocer a Mario, pero sé que fue por una razón ya que fue cuando lo necesitaba más.He aprendido y descubierto muchas cosas en los últimos seis meses, y creo que darán muchos frutos. Eso es lo que Mario siempre intenta, comprender el por qué, buscar soluciones no sólo dentro de lo convencional, no sólo en el instrumento, sino en la mente y la emoción, y siempre lo transmite de la mejor manera posible, prestando atención y comprensión, a diferencia de muchos maestros que se limitan a la expulsión del conocimiento y técnicas aprendidas previamente sin preocuparse por lo que cada uno de sus alumnos requiere(de acuerdo a sus experiencias o necesidades).Es importante la conexión de alumno-maestro, pero si existe pasión, empatía, paciencia, y la búsqueda de comprensión desde ambos lados, es mucho más probable que haya resultados. He recibido eso de Mario, y ya he visto resultados en mí, cambios positivos que me han afectado en varias circunstancias y conocimientos que podré emplear, además de una curiosidad muy grande de conseguir nuevos colores, formas historias y maneras de abordar la música, gracias a que después de cada clase me asombro con lo mucho que se puede cambiar o facilitar algo analizándolo tranquilamente en lugar de trabajar como máquina, forzando el cuerpo, pudiendo ser mucho más sencillo que eso, más rápido, más sano, y así, más fácil de disfrutar. Me encuentro muy agradecida por ello, y sé que aún falta mucho más por aprender.